El motor de las cortadoras de césped es la unidad de potencia central de los equipos eléctricos de jardinería, y el proceso de montaje influye directamente en la tasa de productos en buen estado, la estabilidad de funcionamiento y la vida útil del producto. En los inicios del sector, el montaje de los motores se realizaba íntegramente de forma manual; los procesos eran complejos, la precisión de montaje era difícil de uniformizar, la homogeneidad de los productos era insuficiente y la capacidad de producción era baja. Con la modernización de la industria manufacturera, se ha ido generalizando el uso de equipos de montaje semiautomáticos, lo que ha reducido eficazmente las desviaciones debidas al montaje manual y ha mejorado la eficiencia productiva básica. En la actualidad, las tecnologías de fabricación inteligente se han implantado de forma generalizada: las líneas de montaje totalmente automatizadas, la inspección por posicionamiento visual y el montaje por presión preciso mediante robots permiten un montaje totalmente automatizado de estator, rotor, tapas y juntas de estanqueidad, todo ello combinado con pruebas de rendimiento sincronizadas en línea que controlan rigurosamente indicadores clave como el par, el ruido y la estanqueidad. En este artículo se repasa la evolución de los procesos de montaje de los motores de cortacésped, se comparan las ventajas y desventajas de cada etapa y se analiza de forma sistemática el plan de modernización hacia la fabricación inteligente de los motores para jardinería.